Trabajando las posiciones de tiro – 3ª parte

Por Ricardo Río

Posición de rodilla

Mucho vemos entrenar a los tiradores en las posiciones de tendido y de pie, pero poco se los ve entrenar en la posición de rodilla.

Esta posición es la definitoria en toda competencia de tres posiciones dado que serán los últimos tiros de la prueba. Muchas cosas deben pasar por la cabeza del tirador en ese momento, sobre todo si había disparado bien en las posiciones anteriores.

Esta posición tiene muchas complicaciones dado la gran cantidad de apoyos articulares que, si no están adecuadamente equilibrados, pueden generar movimientos más violentos al momento del disparo que en la posición de pie.

Estas complicaciones se reducen al mínimo teniendo en cuenta dos cosas:

  • El apoyo del glúteo en el talón
  • La posición de la pierna y el pie donde se apoya el codo:

  1. A) pie izquierdo.
  2. B1) punta de la bota derecha.
  3. B2) Rodillo.
  4. C) Rodilla derecha.
  5. D) Zona donde debería estar el centro de gravedad.
  6. E) Centro de gravedad desplazado adelante y a la derecha.

Con este gráfico sencillo podemos ver como podemos trabajar una posición equilibrada que nos permita sostener el arma sin tensiones.

Supongamos que estando en la posición, cerramos los ojos y el arma nos queda apuntando abajo y a la derecha del blanco. Así podemos suponer que el centro de gravedad estaría como en el punto E.

Esto significa que el centro del rifle también está desplazado hacia delante y a la derecha. Entonces ¿qué debemos hacer?

  • Cambiar el punto de apoyo del glúteo sobre el talón del pie tirando el peso del cuerpo mas para atrás. Además de equilibrar el cuerpo estaremos levemente levantando la punta del cañón.
  • El pie izquierdo A debe ser corrido levemente hacia la derecha permitiendo así que la línea del eje del cañón quede mejor alineada con la rodilla y el pie de apoyo.

Doy este caso hipotético como para que vayan estudiando todas las variantes posibles, aunque nunca jamás deben comenzar a disparar sin haber establecido un equilibrio corporal sin el armas.

Como en las notas anteriores nos basaremos en la infografía del Manual de los Fusiles Anschutz calibre .22 plg.

Aquí vemos una posición firme, estable donde se respetan los ángulos de la infografía anterior. Observen como el glúteo se apoya firmemente sobre el talón y el tronco del tirador se encuentra erguido.

 

Pie, pierna, rodilla, codo y cara están en una misma línea vertical. El pie izquierdo y el muslo derecho mantienen un paralelismo muy importante para el equilibrio de la posición.

Esta es una posición excelente.

Aquí podemos ver claramente lo expuesto en la imagen anterior. Podemos observar claramente como en el esquema del pie izquierdo pasaría una línea imaginaria que une centro del pie, rodilla y cara del tirador.

El triángulo formado como base de sustentación entre la punta del pie derecho, la rodilla derecha y el centro de la bóveda plantar izquierda muestra una posición sin tensiones y con las fuerzas repartidas armoniosamente en la base.

Observen un detalle la culata del rifle al momento del contacto con el hombro pasa por el centro del triángulo.

En esta posición podemos observar codo elevado que permite aumentar la superficie de contacto con la culata.

Pie firme y completamente apoyado en el piso.

Mano de sostén del rifle firme pero relajada.

En la imagen de la derecha podemos observar: el brazo esta bajo, cae el hombro obligando a la cabeza a inclinarse para tener un mejor contacto con la  culata.

Rodilla derecha y pie izquierdo no guardan el paralelismo necesario para sustentar correctamente el equilibrio.

Esta es una posición errática, en tensión y con muchos movimientos del tirador y su arma.

Aquí vemos errores muy groseros, pero lamentablemente muy comunes. En primer lugar el piederecho apoyado en el rodillo no esta totalmente extendido. Así será imposible sustentar la posición.

 

 

 

 

 

 

Con la pierna izquierda y el pie colocados tan adelante lograremos mayor inestabilidad forzando toda la posición. Con tantas tensiones no se puede disparar.

 

 

 

 

 

 

 

 

Esta es la posición de descanso, así podremos ir dosificando los momentos de disparos y descansos.

 

 

Amigos, la posición de rodilla es sencilla, tan solo se necesita entrenar seriamente.

Estoy seguro que con estos datos técnicos podrán mejorar y mucho.

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Trabajando las posiciones de tiro – 2ª parte

Por Ricardo Río

Posición de pie, la posición de los campeones.

No hay ninguna duda, la posición de pie es “la posición” de arma larga. Todo campeón que se precie de serlo debe ser un tirador selecto sosteniendo su rifle parado y sin apoyo alguno.

Disparando de pie es donde realmente se ganan las competiciones, pues aquí los errores cometidos pueden ser determinantes para el resultado final de la prueba.

Nuevamente estudiaremos las posiciones básicas provistas en los Manuales de los fusiles Anschutz calibre .22 LR.

Aquí vemos la posición de frente. Los puntos sobresalientes a tener en cuenta son: cadera -codo – centro de la cara, alineados en dirección al blanco.

Podemos observar como no existe ningún esfuerzo por parte del tirador para sujetar el fusil que parece acomodarse solo sobre el eje de gravedad de la posición.

 

 

Levemente inclinado hacia el cuerpo el fusil permitirá descansar mejor la cara sobre el mismo. Además, permitirá sentir perfectamente el peso del arma pasando sobre el pecho.

Esta es una posición clásica, equilibrada, estable, muy firme y altamente confiable.

A partir de la posición ancho de hombros de los pies vamos a ir variando el ángulo de los mismos con relación al blanco hasta poder estar alineados perfectamente sin esfuerzos o tensiones.

De la posición primaria, vamos a ir trabajando punto por punto los cambios para establecer perfectamente la relación ojo – miras – blanco, sin esfuerzo alguno.

Aquí vemos la posición completa, con una base estable y firme dejando descansar perfectamente en forma equilibrada el arma sobre; el brazo, la cadera, las piernas y finalmente, el peso correctamente repartido entre los dos pies.

Nótese especialmente la “armonía” que técnicamente, sin ser un avezado conocedor, puede observarse en esta imagen.

Aquí el tirador solo debe preocuparse por la respiración – equilibrio -empuñadura y ejecución del disparo.

Aquí el único movimiento necesario es el del dedo índice para obtener el diez.

Este es un error muy común que habría que evitar, observen como el arma queda baja, razón por la cuál el tirador debe inclinar la cabeza para poder apuntar a través de las miras.

Esta incómoda posición nos hará contracturar, perder el equilibrio y  sacar los tiros técnicamente muy mal. Muchos tiradores son propensos a disparar así.

Al inclinar la cabeza, se alteran los centros del equilibrio con su consecuente pérdida del mismo. La cabeza, siempre debe estar erguida.

En esta imagen podemos apreciar un excelente contacto entre la culata y el hombro, la cara perfectamente alineada y erecta enfrentada a las miras.

El brazo derecho y la distancia a la culata hacen que la mano caiga perfectamente sobre la empuñadura.

El codo izquierdo y la mano de sostén se observan firmes en la posición, pero naturalmente relajados.

La antítesis de lo correcto son estas tensiones absolutamente innecesarias. Hombro derecho elevado, cara y cabeza inclinadas hacia la derecha y abajo, mano de sostén izquierda flexionada y con tensión.

Observen como la muñeca derecha parece estar flexionada. Esto indica que la mano no estará relajada al momento del disparo, pues el antebrazo y la muñeca deben estar relajadamente estirados. Aquí no lo están.

Sin duda esta es una posición inestable, en tensión y con tendencias a tiros errados a los laterales.

Aquí la posición de los pies es muy inestable dado que la base de sustentación esta severamente disminuida por la poca distancia entre los pies.

Esta posición no permitirá descansar adecuadamente el peso del arma en los pies y tendremos movimientos y tensiones excesivas.

Además existirá tendencia a flexionar la pierna derecha descansando todo el peso del cuerpo en la pierna izquierda con las consecuentes contracturas y desequilibrios.

En la actualidad algunos tiradores y muy especialmente algunas tiradoras utilizan mucho esta posición.

Al alejar la pierna derecha hacia atrás, angulan la cadera elevando la punta del cañón del fusil.

Es una posición muy discutida, pero grandes tiradores la utilizan con muy buenos resultados.

Evidentemente logran que una base de sustentación ampliada les da una mayor estabilidad de acuerdo a sus biomecánicas corporales.

Aquí estoy disparando en Lima Perú, en el Campeonato Sudamericano. Es una posición tradicional con la pierna derecha levemente hacia atrás para ampliar la base de sustentación.

Mi fusil descansa completamente en los nudillos dado que disparo con la mano cerrada en puño.

El culatín se apoya en el hueco formado en el brazo entre los músculos deltoides porción anterior y el bíceps. Eso me permite un apoyo perfecto sin tensiones musculares que afecten el apoyo o retroceso del arma.

Mi mano derecha sostiene suavemente la empuñadura permitiendo que el proceso de ejecución sea muy veloz, pero relajado.

Aquí veremos distintas posiciones de tiradores de clase mundial

En estas tres posiciones podemos ver claramente lo expuesto anteriormente, posiciones firmes, estables relajadas y perfectamente adecuadas a cada una de las biomecánicas del tirador.

Queridos amigos, esta es la posición de los campeones, no es difícil mejorarla. Antes de disparar traten de mantener sin tensiones la punta del cañón estable.

Pero, para que esto sea así, primero debemos estar estables nosotros mismos.

Busquen primero un equilibrio dinámico desde la posición primaria, luego pasen al equilibrio estático grueso (sobre el blanco) y finalmente busquen el equilibrio mas fino sobre la zona de impacto diez.

Nuevamente la respiración pausada y sostenida durante la puntería serán factores determinantes en la relajación para una buena ejecución del disparo.

Si hay tensiones, no lo duden, obtendrán un mal tiro. bajen el arma.

Si están firmes, relajados y el arco de movimiento es aceptablemente bueno, hagan un suave proceso de disparo, seguramente el tiro será muy bueno.

Complementen esta nota leyendo las notas referentes a Centro de gravedad y Procesos de disparos, así tendrán una amplia información que seguramente les será de utilidad.

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Trabajando las posiciones de tiro -1ª parte

Por Ricardo Río

Las posiciones de tiro parecerían ser un tema complejo y complicado para quienes desean ingresar al mundo competitivo. Incluso parecería un tema difícil para todo aquel tirador deportivo que quiere mejorar sus agrupaciones. A pesar de esto no debería ser una cuestión insondable o de difícil acceso para el común de los tiradores.

Estas posiciones, que veremos, sirven tanto para el tirador deportivo, el tirador competitivo como así también para todo aquel que quiera disfrutar de su carabina o fusil en el campo o en el polígono.

No he querido adentrarme en cuestiones de técnica profunda, dado que sería un tópico para tiradores de competición. Por esta razón he tomado para el análisis los fotogramas que desde hace casi dos décadas vienen amanera de explicación en los manuales de los fusiles calibre .22 LR Anschutz.

Estos gráficos sencillos, pero perfectos por su claridad conceptual nos muestran a grandes rasgos, posiciones estándares aplicables a todo tirador deportivos. Los tomo como ejemplo dado que entiendo nos servirán a todos.

Vayamos comentando y analizando cada una de la posiciones de tiro. Comenzaremos con tendido

Posición de tendido

Esta es la posición de tiro más estable dado la gran superficie de contacto con el suelo con un centro de gravedad muy bajo.

Aquí podemos apreciar como el tirador toma la posición con un ángulo de inclinación corporal con relación al blanco de entre 15° a 30°.

Esta posición permite que el hueco entre el hombro y la clavícula tome debidamente el culatín del arma.

Podemos observar claramente como se forma una línea recta entre el pié, la cadera, la espalda y la cabeza del tirador. Si ustedes van al detalle también pueden observar como esta recta imaginaria también toca el apoyo del codo izquierdo sobre el piso. Esta es una posición clásica de la escuela alemana. Estaremos cómodos, firmes y con las componentes de fuerzas equilibradas.

Esta es la posición que siempre debe evitarse. Aquí vemos claramente como la componente lineal de la posición se pierde de la cadera hacia abajo. Esto produce: menor superficie de apoyo, tensiones innecesarias en columna lumbar. Este tipo de posiciones trasmiten tensiones al cañón del arma que no permiten una suspensión equilibrada del mismo.

 

Vista de frente una buena posición de los codos debe formar una suerte de bípode. La correa del brazo izquierdo enganchada al tope de mano permitirá que relajemos la posición sin que esta se caiga. Observen como la cara se alinea perfectamente sobre la culata del arma. Esta es una posición sin tensiones donde la cara apoya suavemente sobre la carrillera sin generar tensiones en los músculos de los hombros y la nuca.

Aquí podemos ver como el arma está sostenida en forma firme, sin tensiones y con las medidas del arma adaptadas a la biometría del deportista. Observen especialmente como la mano derecha toma la empuñadura en forma firme, pero relajada y con la articulación de la muñeca totalmente extendida. En esta imagen podemos ver claramente el trabajo pasivo que realiza la correa sobre el sostén del brazo izquierdo pasando por el medio de la cara externa de la palma de la mano.

Aquí veremos dos de los errores más comunes

En este caso pueden observar que el bípode formado por los brazos está compuesto de un pie izquierdo más corto y con un ángulo mayor que su otro pie derecho. Esto hará que el arma esté más alta, que el centro de equilibrio se desestabilice rotando el arma sobre nuestra mano. Esto producirá movimientos, cansancio muscular y tensiones que serán mínimos, pero lo suficientemente relevantes como para que afecten la precisión final.

Esta es una variante de la anterior pero más elevada aún. Podemos ver el hombro derecho elevado tratando de forzar el apoyo para acercar la culata a la cara. La mano izquierda no permite el apoyo en relajación del arma y la correa esta floja no ejecutando debidamente su tarea. Estas posiciones forzadas son muy comunes entre los principiantes, que luego de tirar, terminan doloridos y contracturados.

Posición de descanso

Con el codo debidamente apoyado y sin salir de la posición mantener el arma hacia arriba. Algunos tiradores utilizan una ‘T’ para ayudar al sostén y relajar completamente el brazo y la mano izquierda. Recuerden que esta es la posición más estable y debe ser también la más efectiva. Cualquier movimiento extraño antes durante o después del disparo preanuncia errores técnicos. Sin duda que veremos variaciones a esta posición clásica, pero esto tiene más que ver con cuestiones antropométricas que con la técnica específica aplicada.

Antes de cada tiro tengamos en cuenta verificar los siguientes puntos.

  • Apoyo del culatín en el hombro
  • Apoyo de la cara frente a las miras
  • Correcta empuñadura y toma del disparador
  • Posición del codo izquierdo y tensión en la correa
  • Posición de la mano izquierda y relajación de la misma en el tope de mano

Luego de esto:

  • Respiramos dos o tres veces
  • Corroboramos relación de miras (diopter y túnel)
  • Centramos anilla en la diana
  • Comenzamos proceso de disparo
  • Seguimos mirando a través de las miras durante y después del retroceso
  • Observamos posición final de la mira sobre el blanco

Finalmente quiero mostrar 2 ejemplos distintos pero con resultados similares

Aquí vemos tirando a Glenn Dubis (USA), uno de los más grandes tiradores de todos los tiempos. Tres veces campeón Mundial de Fusil Libre 300 m. e integrante del equipo campeón mundial que ganó la Copa Argentina en Finlandia 2002.Glenn con una posición clásica ha ganado todo lo que un tirador quisiera.

Por otro lado, Bill Meek (USA) un tirador brillante utiliza una posición que se da de boca con la técnica tradicional, pero a Bill, parecer, darle resultados. Ha ganado varias copas del mundo con esta posición que podríamos llamar antitécnica y es uno de los pocos tiradores civiles que tienen un lugar en el equipo de los Estados Unidos.

Por esto siempre recomiendo comenzar con posiciones tradicionales y clásicas, para luego ir desarrollando los cambios más finos que muchas veces son imperceptibles.

No podemos partir de posiciones no ortodoxas pretendiendo lograr buenos resultados. Primero la técnica clásica, para luego ir adaptándola a nuestra biomecánica.

Recuerden: un diez no se obtiene por una cualidad sobresaliente en particular, sino por la suma de acciones técnicas, tácticas y psicológicas precisas, de carácter voluntario, en forma reiterada sobre un blanco, dentro del tiempo óptimo de rendimiento.

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Procesos de iniciación deportiva – Dificultades y desafíos del tiro deportivo

Por Ricardo Río

El tiro deportivo es un deporte que tiene muchas dificultades y desafíos por resolver de parte del tirador. Estas dificultades son mayores en aquellos que comienzan a aprender estas técnicas dado que nuestro deporte no tiene que ver con actividades motrices comunes (correr, saltar, lanzar, trepar, etc.) que suponen tener experiencias previas desarrolladas desde el mismo momento del nacimiento. Al revés que en otros deportes donde el movimiento es un constante, nosotros nos entrenamos para quedarnos quietos.

Esta habilidad es una destreza muy particular dado que las sensaciones corporales profundas son la que nos dirán si están dadas todas las condiciones para lograr un buen impacto sobre el blanco. En las especialidades de arma larga y arma corta el tirador debe entrenar su cuerpo para mejorar la estabilidad y posibilitar una ejecución certera y precisa del disparador.

El aprendizaje de estas técnicas supone un alto grado de complejidad en la representación cerebral de los mismos, por esta razón el proceso de aprendizaje de estas técnicas debe ser escalonado, pausado y debidamente planificado.

En este proceso de aprendizaje debemos planificar, paso a paso cada una de las técnicas por desarrollar con el futuro tirador. Así podríamos establecer cuatro tópicos que no podemos dejar de tocar con nuestros deportistas. Ellos son:

  • Posición de tiro (estabilidad, equilibrio y la relación del cuerpo con el arma)
  • Procesos de respiración (estimulando la relajación, las sensaciones profundas del cuerpo y los sentidos)
  • Procesos de puntería (definiendo claramente las miras sobre el blanco)
  • Proceso de disparo (asimilando el proceso de disparo como un acto propio)

Cada uno de estos puntos, como verán, estimulan distintos centros sensorio motores del cerebro. Si nosotros obviamos durante el proceso de aprendizaje alguno de estos puntos, nuestro tirador podrá lograr un rendimiento aceptable pero no podrá sostener en el futuro rendimientos sólidos.

Posición de tiro

En primer lugar debemos desarrollar el contacto del joven con el arma. Esto permitirá que el nuevo tirador conozca la empuñadura, como tomar el arma, sus dimensiones, sus peso, sus mecanismos, su disparador, incluso su color, sus diferentes texturas y hasta su olor. No olvidemos que el arma será su herramienta deportiva más preciada, a través de ella ingresará al mundo del tiro deportivo.

Luego de reconocer el arma puede tomar una posición de tiro en condiciones que ayuden a lograr buenos impactos. Esta posición puede ser sentado con apoyo tanto para arma larga como para arma corta. Esta es una posición cómoda, segura, muy estable que permitirá al joven reconocer perfectamente los sistemas funcionales del arma sin riesgos para su persona.

Procesos de respiración

El siguiente paso es demostrarle como el arma se mantiene más firme manteniendo nuestra respiración. Será fundamental en este proceso que el joven comprenda la importancia de desarrollar un proceso de respiración profundo y diafragmático ocupando así toda la superficie de los pulmones al momento de inspirar. Deben evitarse las respiraciones cortas elevando los hombros.

Debemos explicar que cuanto más profundo y pausado sea el proceso de respiración mejor oxigenaremos nuestro cerebro. Un proceso de respiración profundo y rítmico incentiva los reflejos de tranquilidad mejorando así la concentración y los niveles de tensión muscular.

Luego de dos o tres respiraciones profundas deberíamos mantener la respiración sin agitarnos por falta de aire al menos 20 segundos. Este tiempo nos permitirá disparar entre los 8 y los 10 segundos posteriores a haber tomado una adecuada posición y definido claramente las miras sobre el blanco evitando que lleguemos sin aire al momento crítico del disparo.

Este es el momento donde nuestro alumno comienza a adquirir las destrezas de percibir su propio cuerpo. Aquí debemos motivar a nuestro aprendiz a que sienta las distintas sensaciones corporales; como está ubicado con relación al blanco, los niveles de tensión y relajación muscular, el ángulo de sus articulaciones, la posición de la cabeza, la posición de la mano en la empuñadura, la sensación fina del disparador en el dedo, etc.

Así estaríamos volviendo al primer punto tomando nuevamente la posición, pero siendo más conscientes de nuestra relación con el arma, nuestra ubicación con relación al blanco y los niveles de tensión – relajación muscular.

Voy a dar un simple ejemplo para que vean como cada parte de la técnica tiene que ver con el todo y cuán importante es trabajar cada una por separado para tomar conciencia y estimular la memoria neuromuscular en cada entrenamiento.

Muchos tiradores se preocupan por la empuñadura del arma. Si esta firme, si está segura y si les permite tomar correctamente la cola del disparador (uno de los puntos clave de la posición de tiro).

Tanto se preocupan de esto que muchas veces olvidan entrenar específicamente la presión que los dedos medio, anular, índice y pulgar hacen sobre el arma. Y lo que es mucho más grave es que no comprenden que la mayoría de los errores en la técnica de tiro con pistola se deben a una falta de entrenamiento en la correcta fijación de la articulación de la muñeca y no tanto en la posición de los dedos.

El problema no está mayormente en los dedos o la mano, sino en la muñeca. La muñeca es una de las articulaciones más móviles del cuerpo humano y es la que debe mantenerse estable y rígida al momento del disparo. Este error es muy común y de difícil solución sin el debido entrenamiento.

Por esa razón, es tan importante aprender conscientemente cada uno de los niveles de tensión muscular, articular y la correcta relajación del cuerpo.

Procesos de puntería

La puntería debe ser enseñada utilizando gráficos, esquemas de los distintos tipos de miras. Hoy en día podemos visitar varios sitios de internet donde se puede aprender a apuntar y disparar virtualmente. Considero que estos sitios son herramientas muy buenas que permitirán aprender a apuntar verdaderamente muy bien y de una manera muy sencilla, más aún teniendo en cuenta lo atrapante que resulta la internet para los jóvenes.

Estos polígonos virtuales son manejados con el ratón y permiten tomar las miras debiendo alinear perfectamente el alza y el guión sobre el blanco para lograr buenos impactos.

Procesos de disparo

Al llegar al momento del disparo los tres procesos anteriores (posición, respiración y puntería) se convierten en una sola acción, la ejecución del disparo. Todas nuestras acciones quedarán definidas en un solo acto, el disparo. El tiro deportivo permite cometer pequeños errores en otros procesos técnicos, y aún así lograr un diez. Lo que el tiro no permite es cometer errores al momento del disparo. Por eso el proceso de disparo merecería un tratamiento especial al momento de entrenarlo.

El aprendizaje de la ejecución del disparo debe enseñarse tratando de sensibilizar al máximo el dedo del tirador. Primero con gran cantidad de tiros en seco y con disparadores con descanso. Así el nuevo tirador se verá en la necesidad de hacer una presión pausada y progresiva hasta la liberación final de la aguja de percusión. En caso que cometa errores nosotros podemos colocar nuestra mano sobre la de él, mostrándole suavemente como se debe liberar el disparador correctamente.

Nuestro cerebro se moldeará de acuerdo a las informaciones externas y tratará de acomodar sus patrones motores a la mejor respuesta posible, por ello debemos ser muy cuidadosos en las sensaciones corporales que cada ejercicio produzca.

Por esta razón todo proceso de aprendizaje requiere de un estímulo externo, que pueda ser analizado correctamente por el sistema nervioso para evaluar el tipo de respuesta requerida y su ejecución correcta. Finalmente esta respuesta deberá solucionar la problemática planteada en base a información simple que se le dé y a la propia experiencia personal del tirador.

El cerebro busca, a través de este proceso, liberar espacio del campo de las decisiones conscientes para establecer patrones motores automatizados que den una respuesta de calidad, de acuerdo al entrenamiento y las experiencias previas en el mínimo de tiempo posible. Así quedarán “espacios cerebrales libres” para ocuparse de la resolución de problemas de mayor dificultad, dado que la técnica esta sólidamente fijada a las estructuras motoras.

Como debemos aprender las técnicas de tiro

Desde el punto de vista técnico, las ciencias del entrenamiento intentan resolver dos problemas:

  • Construir modelos motrices, dotando al individuo de los estímulos necesarios para obtener las respuestas correctas desde un punto de vista científico.
  • Ajustar estos modelos motrices a las situaciones reales vividas por el sujeto, y que siempre, tienen un coeficiente cierto de indeterminación.

Hipótesis: La perfección del automatismo para obtener una respuesta precisa y adecuada, no reside en la variable de la suma de acciones musculares (memoria neuromuscular, drilles), sino por el contrario, en sus posibilidades de reorganización en todos los instantes de ejecución y en el curso de ejecuciones sucesivas. Así lograríamos la respuesta adecuada (el disparo) en el momento ideal.

Adquisición de información

El ajuste permanente de las acciones motoras requiere una plasticidad de repertorio motor tal, que impone el abandono de la mecanización y nos incita a poner énfasis en el control sensorial durante el ajuste del aprendizaje.

Entrenamiento inteligente – fases

  • Fase exploratoria global: el sujeto se pone en contacto con el problema a resolver. Puede durar horas, minutos, o fracciones de segundo.
  • Fase de disociación: al principio el movimiento es difuso, inexacto y torpe. Las acciones motrices son imprecisas e implican numerosas contracciones musculares inútiles, incluso aquellas que atentan contra la buena ejecución. Durante esta fase de disociación, el proceso de control y de inhibición neuromuscular actuará con el fin de seleccionar las contracciones eficaces. En esta fase se fijará progresivamente el hábito motor.
  • Fase de estabilización: es el momento en que el hábito motor se automatiza. Esta nueva automatización será aplicada inconscientemente en actividades posteriores y en nuevos aprendizajes.

Entonces, ¿cómo aplicar estas fases durante el aprendizaje del tiro? Muy sencillo: (siempre respetando las normas de seguridad).

  • Permitir que la persona explore el arma, su peso, su contextura, su funcionamiento, su olor, etc. Se debe permitir que la persona deje de sentir a este objeto como extraño y comience a reconocerlo formalmente. Se le deben dar simples nociones de las cuestiones técnicas, y de la puntería. Recuerden que la persona no podrá asimilar mucha información. La información debe ser sencilla, escueta, precisa y segura.
  • Practica de tiro. Se comienza a explicar las bases de la técnica del tiro: posición – respiración – miras y proceso del disparo. Dejando que la persona analice la información que recibe de sus sentidos. La dificultad del aprendizaje estará condicionada por el nivel de dificultad de ejecución. Por esta razón en un primer momento las posiciones deben ser estables y con apoyo, para permitir que el sistema nervioso central pueda discriminar perfectamente las vías sensoriales visuales (ver correctamente las miras sobre el blanco), las zonas de decisión motora (que establecen la orden de disparar) y las vías motoras de ejecución (que ejecutan la orden excitando tan solo el dedo índice e inhibiendo todos los demás músculos en la acción del disparo).Las armas a utilizar deben ser de bajo calibre, si son armas neumáticas mucho mejor. Este adecuado aprendizaje formará las bases de una técnica muy sólida que jamás será olvidada por el sujeto.

En esta fase, la técnica básica está sólidamente establecida en las representaciones cerebrales. Recién ahora podemos comenzar a construir técnicas más complejas disparando desde otras posiciones sin apoyo. Tan solo luego de ser un tirador efectivo y altamente seguro en el manejo de armas podemos avanzar hacia las técnicas más complejas de tiro.

Muchas veces la búsqueda de la perfección no es sinónimo de dificultades. Aquí la sencillez de la perfección está claramente evidenciada. Si podemos formar tiradores excelentes, entonces, ¿por qué no hacerlo? Recuerden que toda primera experiencia marcará por siempre un momento emotivamente vivido. Por esto, toda persona que comienza a tirar independientemente de la edad, debe ser sólidamente formada en las técnicas básicas de tiro.

Un tirador que solo se ha formado para tirar una disciplina en particular desconociendo la técnica fundamental del tiro grabará muy bien el modelo técnico de ejecución, pero mucho le costará salir de ese modelo cerrado y esquemático. Es muy importante tomar contacto con Instructores de reconocida seriedad y trayectoria para iniciarse correctamente, los hay y muchos.

Un adecuadamente programado debe ser sinónimo de simpleza, perfección, economía que nos ofrecerá altísimos resultados en las condiciones mas duras.

La ansiedad de los tiradores, muchas veces, nos hace tomar decisiones apresuradas. No dejemos que esto condicione nuestro futuro como tiradores deportivos, ni que nos frustre en los primeros intentos.

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Procesos de iniciación en el tiro deportivo con armas cortas – Elección del calibre adecuado

 

Por Ricardo Río

Si tengo un amigo que desea comenzar a tirar: ¿qué debo hacer?

Muchas personas se inician en el ámbito del tiro disparando con armas cortas de grueso calibre. Este, podemos asegurar, es el error más común, y más grave a la vez. Esto es así porque el novato, sin importar la edad que tenga, se encuentra ante un desafío emocional único, el cual supone disparar por primera vez con un arma de fuego.

Por ello, al querer iniciar a una persona en el hermoso mundo del tiro deportivo debemos tener ciertas cuestiones perfectamente claras.

A pesar de querer saber cómo se utilizan las armas, la persona que se inicia se encuentra ante un reto emocional fuera de lo común. Disparar un arma supone una predisposición especial para autocontrolarse y vivenciar un retroceso después del disparo que va más allá de lo real. A la ficción, la fantasía y los mitos acerca de las armas, se sumará el desconocimiento y el miedo natural que encierra su uso, para quien no ha tenido experiencias previas. El estampido y las deflagraciones exteriores del disparo magnifican los efectos del retroceso.

Desconocer un ámbito particular como lo es un polígono, hace que la persona se deje llevar más por la observación genérica de los acontecimientos que por la observación minuciosa de normas de seguridad, usos y costumbres. Muchas veces quien está enseñando a un amigo está más preocupado por mostrarle todo rápido, aquí y ahora, que ir poco a poco para que el novato pueda ir asimilando armoniosamente todas las técnicas que le son ajenas.

Si la primera experiencia no es segura y placentera, nuestro amigo se verá frustrado por no haber tenido un primer encuentro agradable y divertido.

Entonces, para evitar estos problemas, debemos:

Antes de ir a tirar con nuestro amigo, debemos explicar perfectamente las normas de seguridad y hacerle una pequeña reseña del funcionamiento de las armas. Esta charla debe ser fuera del ámbito del tiro, tomando un café en un lugar que sea común para el futuro tirador y que le permita estar relajado y con toda la atención puesta en esa primera presentación del mundo que está por conocer. Debemos explicarle claramente que el uso de armas en películas o series de televisión tiene que ver más con cuestiones de la ficción y el súper dramatismo del impacto visual que con la realidad del tiro deportivo.

Una vez en el polígono nuestro amigo debe tener todos los elementos de protección colocados. Protectores auditivos y anteojos son fundamentales para que el novato se sienta cómodo en un ambiente que le resultará extraño y ruidoso. Antes de ir a la línea de tiro muéstrele que un polígono es un lugar seguro, donde la gente va a disfrutar de un deporte, respetando las normas de seguridad. Muéstrele otros tiradores, mientras lo va acostumbrando a distintas armas en funcionamiento. Así se irá acostumbrando al estampido y al retroceso.

Una vez en su línea de tiro deje manipularle el arma, sin sacar los cartuchos de sus cajas. De esta forma el novato se puede acostumbrar al manejo seguro de un arma sin el más mínimo peligro para él. Permítale colocar y sacar el cargador varias veces, accionar la corredera / tambor para que poco a poco se vaya acostumbrando a su funcionamiento. De esta forma irá perdiendo el miedo y podrá ir asimilando pausadamente todos los conceptos nuevos.

Luego de esto comience a enseñarle las técnicas básicas de puntería. Muéstrele las miras del arma, alza y punto de mira, para que las vaya reconociendo. Hágale un dibujo de cómo deben verse las miras correctamente sobre el blanco.

A partir de este momento usted está en condiciones de enseñarle a empuñar el arma correctamente (que es lo que todos hacen), pero ante de hacer esto, muéstrele a su amigo cómo pararse adecuadamente.

Consideramos a la posición del cuerpo fundamental para poder disparar bien, razón por la cual antes de tomar el arma deberíamos enseñarle a pararse adecuadamente. Lamentablemente muchas veces vemos cómo se enseña a empuñar y apuntar, sin que se le haya enseñado a la persona a colocarse en una posición adecuada.

Desde el primer encuentro enséñele a armar su posición de tiro desde el cuerpo hacia el blanco y no a la inversa, como muchos hacen erróneamente, construyendo la posición del blanco al tirador. ¿A que nos referimos con esto? A que gran cantidad de personas comienzan este deporte sólo enfocados en el objetivo cuando, deberíamos estar atentos por sobre todas las cosas, a la construcción sólida de una buena posición de tiro.

Creemos que la mejor posición para disparar por primera vez es la posición de tiro isósceles. Esta es una posición estable, equilibrada y muy firme para quien dispara por primera vez. Con los pies paralelos, con una distancia entre sí de ancho de hombros se empuña el arma con ambas manos (o una mano en el caso del tiro deportivo), y se estiran los brazos. Esta posición lleva su nombre porque los hombros y los brazos, vistos desde arriba, se convierten en un triángulo isósceles donde el arma es el vértice distante.

Para que la experiencia se agradable, nuestro amigo debería disparar varios tiros ‘en seco’ antes de colocar balas en la recámara. De esa forma podremos observar los dedazos que muevan el arma o respuestas emocionales inconscientes cómo cerrar los ojos y bajar el arma al apretar la cola del disparador. Este es el momento adecuado de enseñarle a respirar y mantener la respiración correctamente para que pueda controlar las secuencias de disparos.

Luego de varios tiros en seco, podemos ir colocando cartuchos uno a uno para que el novato vaya tomando confianza tanto con el manejo y funcionamiento del arma, cómo de las normas de seguridad. Un buen diagnóstico del estado emocional de nuestro aprendiz lo podremos observar en sus manos. Si ellas se muestran sudadas y temblorosas, pongamos especial atención para revertir las sensaciones del nuevo tirador. Si nuestro amigo se encuentra nervioso, aunque no lo aparente, volvamos a los ejercicios de tiros en seco y correcta respiración. Allí encontraremos muchas de las claves para mejorar las técnicas de tiro.

Cuando estamos con una persona sin experiencia debemos ser cuidadosos y serios al extremo, no tan solo por los accidentes que se pudieran provocar, sino porque la primer sensación del novato será la que cuente para el futuro. Si la experiencia inicial es buena, eso lo marcará positivamente el resto de su vida deportiva. Si la experiencia es mala, nosotros, y tan solo nosotros seremos responsables de una experiencia fallida.

Demás está decir que la única arma adecuada para iniciar a alguien en el tiro deportivo son las armas neumáticas y las de calibre .22 LR. Estas dos, únicamente, nos aseguran que la experiencia será agradable y placentera. Sólo estos calibres le abrirán la puerta para experiencias posteriores positivas.

No se dejen engañar, el grueso calibre es una experiencia apasionante, pero sólo cuando uno es un tirador experimentado y que domina las técnicas de tiro. Si usted no sabe disparar adecuadamente, por buena que sea el arma o las cualidades balísticas de su calibre, si usted no sabe dominar las técnicas básicas que le aseguren muchos X nunca alcanzará sus máximos rendimientos.

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Tirando a ciegas – Un ejercicio para tiradores experimentados de disciplinas olímpicas

Por Ricardo Río

Muchas veces los tiradores no toman en cuenta la importancia de entrenar las sensaciones corporales que hacen a una buena posición. Si bien el arma, larga o corta, esta sostenida por los miembros superiores, la base de equilibrio esta formada por la posición de los pies sobre el piso.

Una posición de los pies ancho de hombros con las puntas levemente abiertas es apta para comenzar. Esta base tiene una forma trapezoidal y una proyección del centro de gravedad al piso debe estar ubicado dentro de este.

Los pies, las piernas, la cadera y el torso sentarán las bases para una posición firme y estable. En el caso de las posiciones estáticas como por ejemplo tendido o bench rest,  este tipo de entrenamiento es también una forma alternativa de mejorar la técnica de tiro y la técnica de disparo.

¿En que consiste esta técnica , y cuáles son las ventaja de disparar con ojos cerrados?

En primer lugar disparar con ojos cerrados permite mejorar el equilibrio. El sistema nervioso central por no encontrar referencias visuales de equilibrio apoyará su regulación en la sensibilidad propioceptiva permitiendo así mantener a través de pequeños ajustes musculares el equilibrio de nuestro cuerpo en el espacio.

En segundo lugar, disparar con ojos cerrados permite al tirador abstraerse totalmente de cuestiones ajenas a la ejecución misma del tiro. Este tipo de entrenamiento potencia la correcta ejecución del disparador.

Tercero, permite al tirador sentir perfectamente el retroceso natural del arma en la mano o en el cuerpo. Esto es de vital importancia para sostener el arma con todos los disparos de la misma forma y reconocer el retroceso óptimo en un buen disparo.

Hemos realizado pruebas tanto en arma larga como con arma corta logrando resultados que sorprenden. Hemos alcanzado rendimientos muy cercano al disparo tradicional con ojos abiertos contrariamente a lo que muchos hubieran creído.

Ahora bien, ¿como entrenar entonces?

En primer lugar debemos adoptar la posición y disparar la cantidad de tiros suficientes como para sentirnos seguros, haciendo las correcciones necesarias para lograr una posición que naturalmente y sin esfuerzos centre las miras dentro del blanco.

A partir de ese momento debemos comenzar con la técnica específica de tiro.

  • Proceso de respiración y relajación del cuerpo adquiriendo el tono muscular óptimo que no traslade tensiones innecesarias al arma.
  • Fijación de miras en paralelo, tanto sea las de alza y guión como las de diopter y túnel. Debemos definir claramente el bastón delantero o el anillo sin perder la correcta relación de miras.
  • Buscar el objetivo – la diana del blanco – dejando que las miras comiencen a reducir su movimiento hasta el mínimo.

En ese momento debemos cerrar los ojos y luego de 1 segundo efectuar el disparo.

Para sorpresa de muchos las agrupaciones serán muy buenas si sabemos tener la tranquilidad de mantener la posición firme y estable durante la ejecución del disparo.

He realizado esta prueba con numerosos tiradores y al principio me plantearon sus dudas acerca de los posibles resultados. Muchos de ellos expresaban que no podrían hacerlo. La realidad era marcada por su cara de asombro ante los impactos producidos en distancias de 10mts. y 50 mts.

De ninguna manera digo: esto es un acto de fe de connotaciones místicas o mágicas. De ninguna manera, esto es una técnica mundialmente probada y utilizada en los principales centros de entrenamiento del mundo.

La verdad es que si un tirador respeta los pasos técnicos que hacen a un buen disparo, sin importar la disciplina -desde posiciones estáticas a blancos estáticos – este ejercicio es excelente para mejorar los procesos neurofisiológicos que rigen el equilibrio corporal, las presiones necesarias para un buen disparo, la ejecución del mismo y el adecuado retroceso del arma.

Y recuerden un buen entrenamiento técnico de pocos disparos y alta precisión es siempre mucho mejor que gran cantidad de disparos y bajo rendimiento.

Nunca sigan entrenando si están disparando en un bajo nivel, pues esto tan solo produce que el sistema nervioso central refuerce mensajes negativos y bajos rendimientos.

Prueben este ejercicio con sus entrenadores, trabajando en equipo podrán mejorar sus técnica de tiro.

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No desanimes… sigue entrenando

 Por Víctor M. Cando

Cada día que paso en el club de tiro, tengo más contacto con todos los que empezáis en este gran deporte del tiro de precisión.

Cada vez dedico más horas a estar con los que empiezan y tienen ganas de aprender, también los que no saben por dónde empezar. Desde aquí he dado algunos consejos que creo pueden ser útiles y de mucha orientación para no perder mucho tiempo, no siempre disponible, ni dinero gastando cajas y cajas de munición.

Debemos intentar que nuestro tiempo en la galería de tiro sea productivo y que le saquemos el máximo rendimiento a cada disparo que realicemos. De esta manera disfrutemos de nuestra estancia y nos sobre algo de tiempo para quizás hablar y comentar con los compañeros sobre nuestra evolución. Algo que siempre es agradable y enriquecedor para ambas partes.

Algo con lo que nos encontramos es la falta de resultados en un periodo corto de tiempo, en muchas ocasiones producido porque usamos un arma del club de tiro, la cual utiliza mucha gente y que tocan sin conocimientos para hacerlo. En otras ocasiones ya disponéis de vuestra arma tras muchos meses esperando la licencia. Al recibir ésta volvemos a tener una gran mejoría, ya que seguramente este arma se encuentra en mejores condiciones y podemos adaptar la cacha y el disparador a nuestros gustos o necesidades.

No debemos desanimarnos. Debemos aprender a analizar lo que hacemos, pararnos y meditar por qué no nos va bien, porque hemos dejado de progresar. Bueno, daré una pista… “a todos nos ocurre “. Recordad: inspiramos… expiramos y ponemos el brazo en posición de 45º con la muñeca encajada y el brazo completamente extendido. Volvemos a inspirar subiendo el arma, sobrepasando el blanco, paramos… expiramos bajando y al llegar a la línea de disparo, hacemos una apnea alineando los elementos de puntería… hacemos presión sobre el gatillo y el disparo nos sorprende, retomamos la respiración y bajamos el arma a 45º y desde aquí a la mesa…

¿Lo hacéis todo? Seguramente no. Hemos olvidado de seguir las pautas: o no inspiramos antes de sacar el arma, o bien tras el disparo bajamos rápidamente… o quizás tras disparo y disparo no respiramos lo suficiente, no nos relajamos…

Recordad, un 10 viene seguido de otro 10, o de un 9 seguido de otro 9, porque todo lo hacemos del mismo modo, al mismo ritmo; cuando algo cambia, el disparo cambia. Si no estamos tranquilos, si no podemos relajarnos, no podremos realizar un buen disparo.

Entrena como compites, Compite como entrenas…..

Recuerda lo que aprendiste. En muchas ocasiones el secreto está en volver al principio, no querer ir mas adelante. Muchas veces tenemos que recordar lo que hacíamos cuando aprendimos para ver qué es lo que hacemos mal o simplemente no hacemos. También recuerda que un entreno monótono solo te llevara a hacer agujeros sin más en el papel. Intenta buscar un compañero de entreno, alguien a quien también le guste disparar precisión, hacer pequeños retos para entrenar, 10 disparos por diana en 3 tandas y contar. Ese reto, es lo que te motivara y te forzara a ir a más, mejorar, analizar….

No te conformes con hacer agujeros en el negro, aprende a que entren más juntos, analiza tras el disparo donde crees que ha ido y por qué. Tómate tu tiempo para pensar, no tengas prisa, la diana no va a salir corriendo. No dramatices ese impacto fuera del negro o fuera del 9, si sabes que se ha escapado, si notas que se ha ido, es bueno, porque has sabido sentirlo. Ahí radica el aprendizaje. Pregunta. En ocasiones una cosa tan tonta como quedarse detrás observando cómo disparan los que lo hacen bien es la mejor de las lecciones. Puedes ver qué hacen y cómo lo hacen, como cargan, empuñan, encaran, renuncian… que hacen. Piensa que un día, ellos también estuvieron donde estas tu, nadie nace enseñado. Uno aprende por el camino y con los que se va encontrando.

Un mal día de entreno lo tiene cualquiera, así que no desesperes si un día no va tan bien como el anterior, no significa que no mejores, simplemente que éste no es un buen día para entrenar. Aprovecha para charlar con alguien si puedes e intercambia ideas, quizás te diga algo que te motive a entrenar y un mal día se convierta en un perfecto entreno. Si aun así, el día sigue girado, no pierdas el entreno, practica encare en seco, posicionamiento en la cabina, visualización…

También es atractivo salir de casa con un entreno estipulado,

  • 10 encares en seco.
  • 10 disparos x 3 dianas a precisión.
  • 10 disparos x 3 dianas giradas.
  • 3 series de 5 disparos a 20 segundos.

Esto nos puede llevar un par de horas, descansando entre series, entre cambios de dianas. Podemos anotarlo, hacer fotos a las dianas y en una semana o quince días repetir, así podemos ir viendo nuestros progresos, y nuestra motivación subirá.

Hay varios métodos para entrenar y mejorar ciertas cualidades, poco a poco las iremos conociendo.

Recordad que hoy el entreno puede haber sido bueno o malo……pero sea lo que fuere, ha sido el mejor entreno que ha podido ser hoy. Eso es lo importante, salir con la seguridad que ha sido lo mejor que ha podido ser.

No hay que perder la motivación, hay que seguir entrenando y mejorando. Los resultados no vienen solos y todos los tiradores, buenos o malos tienen altibajos. Un día u otro todos pasamos por eso.

La mente es la que nos juega las malas pasadas, no olvidéis de entrenarlo, dale satisfacciones, no le deis malos estímulos… No es un 6… Es un 10 alto o bajo… ¡¡¡¡¡pero siempre es un 10…!!!!!

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